Economía Internacional

La previsión económica para el 2012

el año 2012 volvera a ser un mal año para las economias debilesCon el año 2012 recién estrenado, las previsiones económicas para los doce meses que tenemos por delante no se muestran especialmente optimistas respecto a la comentada salida de la crisis económica.

La crisis sigue dando coletazos

Entre la multitud de análisis que proliferan estos días, el de la Comisión Europea para la zona Euro es especialmente duro. Según los datos oficiales, se espera que durante este año 2012 la crisis económica siga azotando el Viejo Continente con un nivel de crecimiento estancado e incluso provocando nuevas tandas de contracción de la economía. Las tasas de desempleo de los países europeos más castigados tampoco tienen visos de reducirse a corto plazo. La tasa de desempleo comunitaria rondará el 9,5%, con notorias diferencias entre los países. En el conjunto de la Unión Europea, el PIB crecerá únicamente un 0,5% a lo largo de este año, aunque las previsiones son más optimistas respecto a 2013. El próximo año podría traer consigo el principio del fin de la crisis económica con un crecimiento cuyas primeras estimaciones rondan el 1,5% en el conjunto de la Unión Europea.

Año de recortes

Los meses que se avecinan estarán también marcados por la aplicación de serios recortes en las economías nacionales que, según la Unión Europea, traerán consigo una leve recuperación en la segunda mitad del año. Por su parte, 2011 deja tras de sí un esfuerzo por sanear las cuentas públicas y por reducir el déficit fiscal, que durante este año se mantendrá alrededor del 4,75% del PIB. La intención de las autoridades comunitarias es rebajar esta tasa por debajo del 4% a lo largo de este año. A lo largo de este año, Europa seguirá padeciendo la incertidumbre sobre la deuda soberana. Si a esto se le añade la debilidad de las entidades financieras, es comprensible que 2012 todavía adolecerá de los problemas estructurales que han marcado la crisis económica. Sin embargo, las medidas nacionales para recortar el déficit y apostar por la austeridad hacen prever una tímida recuperación hacia finales de años que tomará forma a lo largo del año 2013, según asegura la Comisión Europea.

Foto: Maria Adelaide Silva

El crédito y las agencias de calificación

las agencias de calificacion tienen un gran peso en la economia mundial Moody’s, Standard & Poor. Fitch. Tres nombres que un día tras otro capitalizan titulares de prensa. Sobretodo, desde la irrupción de la crisis en 2008. Tres nombres que definen a las agencias de calificación más importantes del mercado, que copan el 90% de las evaluaciones a pesar de que existen 71 firmas especializadas más. Empresas que, con sus veredictos, pueden condenar la economía de países.

¿Cómo trabajan?

Las agencias de calificación se han convertido en uno de los jueces del universo económico en el siglo XXI recién comenzado. De hecho, sus decisiones parecen tener una gran influencia en la concesión de los productos financieros -como un crédito personal-, ya que se encargan de evaluar la situación interna de los países capitalistas.

Las agencias de calificación no son entidades sin ánimo de lucro. Ni empresas dependientes del crédito de las administraciones. Son firmas privadas, con jefes y empleados. Que viven de lo que les pagan sus clientes: los países. Por ello, se produce una paradoja: publican resultados de los que dependen sus propios clientes. Los anuncios de calificación de las agencias de renting tienen una clara influencia en la emisión de deuda por parte de los países. Por ello, normalmente coinciden temporalmente. Aunque van ligadas a los grandes números, sus deliberaciones pueden ayudar o perjudicar el día a día del ciudadano medio. La rebaja de la calificación de una zona pone en apuros al sistema público, con gran influencia en los mercados financieros. Si el país tiene problemas, los bancos también. Y las personas, ya que, por ejemplo, será más difícil pedir un crédito.

En entredicho

Lo cierto es que las agencias de calificación no viven buenos momentos, como la mayoría de empresas relacionadas con el mundo financiero. El hecho de que ninguna predijera la llegada de la recesión ha puesto los focos sobre su actividad. Son muchos los que no les dan el mínimo crédito. Ángela Merkel, por ejemplo, ya ha lanzado la necesidad de contar con una agencia calificación europea, objetivo con el que coincide con algunos agentes del lobby económico del Viejo Continente.

Foto: Dan Race – Fotolia